Fue nombrada Lepanthes bachue en honor a la diosa madre de la mitología muisca, símbolo de la vida que nace del agua.
Forma parte del vasto grupo de orquídeas epífitas que habitan sobre los árboles sin dañarlos.
Cada flor se abre por pocas horas, lo que hace de su avistamiento un acontecimiento afortunado.
Es un homenaje botánico a Bachué, madre de la humanidad según la tradición muisca, que emergió de la laguna de Iguaque.