La orquídea de Iguaque es una de las flores más pequeñas y delicadas del Santuario. De pétalos rojizos y brácteas translúcidas, mide apenas unos milímetros y florece entre el musgo húmedo del bosque andino.
Fue nombrada Lepanthes bachue en honor a la diosa madre de la mitología muisca, símbolo de la vida que nace del agua.
Forma parte del vasto grupo de orquídeas epífitas que habitan sobre los árboles sin dañarlos.
Cada flor se abre por pocas horas, lo que hace de su avistamiento un acontecimiento afortunado.
Es un homenaje botánico a Bachué, madre de la humanidad según la tradición muisca, que emergió de la laguna de Iguaque.
En el juego, la orquídea de Iguaque representa la conexión entre belleza, fragilidad y equilibrio.
Hábitat y distribución
Es una especie endémica del Santuario de Fauna y Flora Iguaque, donde habita los troncos cubiertos de musgo y ramas bajas de los árboles del bosque nublado, entre los 2.800 y 3.100 metros de altitud.