El venado coliblanco andino es uno de los mamíferos más representativos de los páramos colombianos. Posee un pelaje espeso de tonos rojizos y grisáceos, adaptado al frío de la montaña, y una característica cola blanca que levanta como señal de alarma.
Es un herbívoro pacífico que se alimenta de brotes, hojas tiernas y frutos.
Dispersa semillas a través de sus heces, ayudando a la regeneración vegetal.
En algunos territorios se le considera un “espíritu del páramo”, guardián de las montañas.
Sus poblaciones están amenazadas por la caza y la fragmentación del hábitat.
En el juego, representa la calma del páramo y la necesidad de proteger los corredores naturales que unen sus montes.
Hábitat y distribución
Vive en los páramos y subpáramos de la cordillera Oriental, especialmente en Boyacá y Cundinamarca, entre los 2.500 y 4.000 metros de altitud.